El centro pediátrico reubicó temporalmente las consultas y la toma de muestras de laboratorio, mientras las áreas de emergencia, internamiento y cuidados intensivos continúan funcionando con respaldo eléctrico.
Santo Domingo. – Una avería en el sistema eléctrico del Hospital Pediátrico Dr. Robert Reid Cabral obligó a trasladar temporalmente los servicios de consultas externas a otra área del establecimiento, con el objetivo de mantener la atención a los pacientes.
La interrupción afectó el edificio donde funcionan las consultas externas, por lo que el personal habilitó espacios en el pabellón de Emergencia, que dispone de energía eléctrica. En esa misma área también se continuó realizando la toma de muestras para pruebas de laboratorio.
La encargada de Comunicaciones del hospital, Beyanira González, explicó que los servicios médicos no fueron suspendidos en su totalidad y que las autoridades adoptaron medidas para garantizar la continuidad de las atenciones.
Por su parte, el Servicio Nacional de Salud informó que la avería se produjo luego de registrarse un alto voltaje que dañó el cableado principal de entrada de energía al centro sanitario.
La institución aseguró que las áreas vitales, incluidas las salas de cirugía, cuidados intensivos y otros servicios esenciales, permanecen operativas gracias al uso de generadores eléctricos.
Mientras tanto, técnicos de la Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur (Edesur) trabajan junto al personal del hospital para reparar el cableado afectado y restablecer el suministro. Las labores se han visto dificultadas por las lluvias registradas en Santo Domingo y no se ha establecido una fecha para la normalización completa del servicio.
Las autoridades también trabajan en una conexión externa que permitirá incorporar otro generador para respaldar las áreas de consultas afectadas.
La situación ha generado inconvenientes para algunos usuarios, que han tenido que reprogramar sus citas o esperar la reorganización de los servicios. El hospital mantiene el seguimiento de la avería para reducir las interrupciones y garantizar la atención de los niños y adolescentes que acuden al centro.
