
El organismo internacional reconoció los resultados alcanzados por el país tras reducir la subalimentación por debajo del 2.5 %, aunque advierte que mantener estos avances requiere continuidad en las políticas públicas y mejorar el acceso a una alimentación saludable.
Santo Domingo. – La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reconoció los avances de la República Dominicana en materia de seguridad alimentaria, luego de que el país lograra reducir la prevalencia de la subalimentación por debajo del 2.5 %, el umbral establecido internacionalmente para salir del denominado Mapa del Hambre.
El director general de la institución, Qu Dongyu, valoró los esfuerzos realizados por el país y destacó la importancia del compromiso de las autoridades, los productores agropecuarios y los distintos sectores de la sociedad para avanzar en la reducción del hambre.
De acuerdo con los datos del informe sobre el Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo 2026, la República Dominicana registró una reducción significativa de la subalimentación durante las últimas dos décadas, pasando de un 21.3 % en 2006 a menos del 2.5 % en el período más reciente evaluado.
Entre los factores vinculados a estos resultados figuran el crecimiento de la producción agropecuaria, la ampliación de los programas de protección social, el aumento de los ingresos familiares y las iniciativas dirigidas a mejorar la disponibilidad de alimentos en el mercado nacional.
También se han destacado los programas de alimentación escolar, las ayudas sociales y las medidas de respaldo a los agricultores, incluidos los subsidios a insumos y el financiamiento para impulsar la producción.
Sin embargo, la FAO ha señalado que salir del Mapa del Hambre no significa que hayan desaparecido todos los problemas relacionados con la alimentación. Persisten desafíos vinculados al costo de una dieta saludable, la calidad nutricional de los alimentos y las dificultades económicas que enfrentan determinados hogares para acceder a ellos.
El organismo considera necesario mantener las políticas públicas, elevar la productividad agrícola, fortalecer la infraestructura del sector y mejorar la eficiencia de las cadenas de producción y distribución para que los alimentos sean más accesibles.
La República Dominicana enfrenta ahora el reto de consolidar los resultados alcanzados y garantizar que los avances en seguridad alimentaria se traduzcan en mejores condiciones nutricionales y una mayor calidad de vida para toda la población.
