Siete frutas que pueden ayudar a complementar el control de la presión arterial

Banana, arándanos, kiwi, pomelo, uvas, sandía y palta aportan minerales, vitaminas y compuestos vegetales que favorecen la salud cardiovascular como […]

Compartir:
|
Tiempo de lectura: 3 minutos

Banana, arándanos, kiwi, pomelo, uvas, sandía y palta aportan minerales, vitaminas y compuestos vegetales que favorecen la salud cardiovascular como parte de una alimentación equilibrada.

Santo Domingo. – Incorporar frutas variadas a la alimentación diaria puede contribuir al cuidado de la presión arterial y la salud del corazón. Especialistas en nutrición destacan que algunas opciones contienen nutrientes relacionados con el equilibrio del sodio, la función de los vasos sanguíneos y la circulación.

Entre las frutas recomendadas figuran la banana, los arándanos, el kiwi, el pomelo, las uvas, la sandía y la palta, cada una con propiedades nutricionales particulares que pueden complementar los hábitos saludables.

La banana sobresale por su contenido de potasio, mineral que ayuda al organismo a eliminar sodio mediante la orina y participa en la regulación de la presión arterial. Los arándanos, por su parte, contienen antocianinas, compuestos antioxidantes asociados con la función de los vasos sanguíneos.

El kiwi aporta vitamina C, nutriente que interviene en diversos procesos del organismo relacionados con la salud vascular. El pomelo también contiene vitamina C y potasio; sin embargo, puede interactuar con determinados medicamentos, incluidos algunos utilizados para tratar la hipertensión, por lo que conviene consultar con un profesional de la salud antes de consumirlo durante un tratamiento.

Las uvas contienen polifenoles, compuestos vegetales estudiados por su relación con la protección celular y la función vascular. La sandía aporta L-citrulina, un aminoácido que participa en procesos vinculados con la producción de óxido nítrico, sustancia que contribuye a la relajación de los vasos sanguíneos.

En tanto, la palta es fuente de potasio y grasas insaturadas, que pueden formar parte de una alimentación favorable para la salud cardiovascular.

Los especialistas subrayan que los beneficios no dependen de consumir una fruta específica, sino de mantener una dieta variada, reducir el exceso de sal y priorizar alimentos frescos. La Organización Mundial de la Salud recomienda consumir al menos 400 gramos diarios de frutas y verduras en personas mayores de 10 años.

También es importante recordar que la hipertensión requiere seguimiento médico. Las frutas no sustituyen los medicamentos ni las indicaciones profesionales. Además, las personas con enfermedad renal o que toman fármacos que alteran los niveles de potasio deben consultar antes de aumentar significativamente su consumo.