A propósito del debate que ha surgido en torno al perfil de la persona que vaya a dirigir la Suprema Corte de Justicia de cara a un nuevo período, el escritor y periodista Rafael Núñez invita a recordar la importancia de este tema, resaltando que quien sea elegido como presidente de la SCJ es el tercero en la línea sucesoral del Estado, tras la presidencia y vicepresidencia.
«Quiero significar con el dato sucesoral, que la templanza, capacidad de mediación, la madurez y el criterio profundo del rol del Estado es prenda obligada en la persona escogida», reflexiona Núñez en su columna titulada «La presidencia de la SCJ», en donde reseña la importancia de prestar atención al tema, en momenos en que está pendiente una nueva ola de reformas dirigida a revisar el escalafón en la carrera judicial, propiciar un diálogo transversal con la sociedad sobre la justicia, definir su relación con los demás poderes públicos y afianzar la transformación digital de los servicios.
Asimismo, resalta el hecho de que entre los aspirantes, varios juristas y sectores clave de la sociedad han ponderado las virtudes de uno de los postulantes para dirigir la SCJ.
«La comunidad jurídica, una parte de los hacedores de opinión, sectores religiosos y entidades privadas alientan de manera casi unánime por un jurista prestigioso, Fernando Langa, que no procede de la carrera, aún así incorpora la visión holística del abogado que ha escalado al alto cargo», resaltó.
Apunta, en su análisis, que desde 1883 hasta la fecha, el país se valió del conocimiento de juristas, académicos, intelectuales y catedráticos, que no solo gestio-naron la justicia, sino que con su elección los convirtió en terceros en el orden sucesoral, en ausencia del presidente y vicepresidente de la República> «…como cuando murió Manuel Fernández Mármol, entonces vicepresidente (1982-86), recayendo sobre el doctor Manuel Bergés Chupani la responsabilidad de sustituir en diez ocasiones al entonces presidente, Salvador Jorge Blanco, cada vez que este salió del país».
Perfiles de los expresidentes de la SCJ
Núñez pasea por la historia para recordar que el primero en presidir la SCJ fue el insigne intelectual, diplomático, novelista Manuel de Jesús Galván, quien intervino directamente con la traducción, reforma y aplicación de los códigos jurídicos napoleónicos, el Código de Procedimiento Civil, el Código de Comercio y el Código de Procedimiento Criminal, permitiendo un período de estabilidad institucional (1883-1889).
Luego, fueron presidentes de la SCJ Hipólito Herrera Billini (1949-1961), Manuel Antonio Amiama (1961), Manuel Ramón Ruiz Tejada (1966-1974), quien en medio de una crisis política sin precedentes, desde 16 abril hasta el 22 de mayo de 1970, asumió de manera interina como encargado del Poder Ejecutivo hasta la celebración de nuevas elecciones. Néstor Contín Aybar (1974-1982/1986-1997); el jurisconsulto Manuel Bergés Chupani (1982-1986).
Ciclo contemporáneo de juristas: la primera ola de reformas a cargo de Subero Isa
Rafael Núñez destaca que la primera y mayor ola de reformas en el sistema de justicia la gestionó el jurista y actual consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Jorge Subero Isa (1997-2011), quien es un catedrático del área del derecho civil y de los contratos, se destaca por desarrollar estudios en las áreas de seguros y responsabilidad civil. «Cierran el ciclo contemporáneo los abogados Mariano Germán Mejía (2011-2019) y Luis Henry Molina (2019-2026)».
Cierra su análisis resaltando que «la Justicia urge hoy de visión histórica y pragmatismo político para tener en cuenta que el presidente de la SCJ es el tercero en la línea sucesoria».
