Narco escándalo: Se refuerza el capítulo "Carlos Paz"

De esta casa se habrían robado los dólares falsos.

El 8 de abril de 2013 es una fecha clave para comprender cómo el narco escándalo que envuelve a la Policía de Córdoba  terminó por salir a la luz y descabezar la cúpula de las fuerza de seguridad provincial.

Ese día, efectivos allanaron una lujosa vivienda del barrio Villa del Lago de Carlos Paz. Es una propiedad con bajada al río, cascada artificial en pleno living, animales y plantas exóticas y otras comodidades. Pertenece a “Gabi” Ludueña, un reconocido narco que distribuía en esta ciudad y el resto de Punilla la droga que recibía desde el norte del país.

Los uniformados llegaron con un dato preciso proporcionado por el “francés” Viarnes, un agente encubierto ilegal que armaba operativos para la Policía. Aunque el parte de ese día fue que el allanamiento no había arrojado “mayores resultados” en cuanto a elementos probatorios de la actividad de Gabi, cinco meses más tarde se comprobó lo contrario.

La Justicia determinó que en el interior de la vivienda había material de corte y unos 340 mil dólares falsos que fueron a parar a la casa de Viarnes, en el barrio Urca de la ciudad de Córdoba.

La ruta de ese dinero aún no está clara, aunque se especula que Viarnes se habría retirado con los dólares en un bolso, directo a su domicilio.

Aquel día resultaría clave para destapar las maniobras y connivencias que algunos policías mantendrían con narcos cordobeses y las irregularidades en los operativos antidrogas, armados adrede para quedarse con parte de lo secuestrado.

 

Detenido. El capítulo “Carlos Paz” cobró notoriedad pública a partir de la detención de Viarnes, el 19 de julio de este año. Fue atrapado luego de que vendedores de vehículos lo denunciaran por estafarlos en la compra de tres autos pagados con 60 mil dólares apócrifos.

Una vez en prisión, y de acuerdo a la investigación que lleva adelante el fiscal Enrique Senestrari, Viarnes no le perdonó al ex Jefe de Drogas Peligrosas, Rafael Sosa, que no haya hecho todo lo que tenía a su alcance para que pueda recuperar la libertad rápidamente.

Enfadado con aquella actitud de Sosa, tres días más tarde Viarnes comenzó a ventilar las presuntas relaciones entre policías y narcos. A la Justicia acudió en calidad de “arrepentido”. Contó que participaba de los operativos de la Policía de Córdoba desde el año 2009 y que armaba las causas en base a datos que obtenía de otros narcos y estafadores de la provincia.

Sobre la procedencia de los dólares truchos que encontraron en su domicilio, fue contundente: “Fueron robados en el operativo del 8 de abril que se realizó en Villa Carlos Paz”.

Consecuencias. Las declaraciones de Viarnes tuvieron una repercusión inmediata. Senestrari ordenó la detención de Rafael Sosa y de cuatro de sus subordinados en la dependencia a cargo de Drogas Peligrosas. Eran efectivos que lo secundaban en casi todos los operativos y con los que Sosa mantenía un estrecho vínculo laboral.

Luego siguieron las renuncias del ex titular de la Policía de Córdoba, Ramón Frías, y del ministro de Seguridad, Alejo Paredes.  Si bien hasta el momento  sus apellidos no figuran en ninguna de las denuncias, Viarnes aseguró que “la repartija de plata se hacía de Sosa hacia arriba”.

Con los policías sospechados tras las rejas y con otros casos de supuesta connivencia con narcos que comenzaron a salir a la luz, el fiscal empezó a pedir precisiones sobre cada uno de los operativos cuestionados y bajo la lupa.

Según publicó el diario Día a Día, al ser consultado por el allanamiento en Carlos Paz, Sosa se desligó al sostener que “no se puede estar en los zapatos de 400 policías” y aseguró que aquel día el responsable a cargo era el oficial Juan Alós, que el 6 de septiembre pasado fue encontrado sin vida en la localidad de Alta Gracia, en el interior de su vehículo y con un disparo en la cabeza.

Para la Justicia se trató de un suicidio, pero su familia insiste en la hipótesis del asesinato. Tres semanas más tarde, su esposa aseguró que Alós tenía pensado declarar ante el fiscal Senestrari y que no lo pudo hacer debido a las presiones que recibió desde el ámbito policial.

 

¿Antecedentes? El narco escándalo que envuelve a la Policía provincial no es el primer revuelo de este tipo en el que se ve salpicada Villa Carlos Paz.

Alejandra Fernández, la madre de Ian Durán, el joven que fue asesinado en 2002 al ver a los asesinos de Pablo Jossen, aseguró que en 1999 altos jefes policiales de Córdoba también se habían visto involucrados en una situación similar, sólo que aquella vez la Justicia desestimó las denuncias.

En el marco de la investigación por un presunto ajuste de cuentas narco en Carlos Paz que llevaba adelante el fiscal Carlos Matheu, Luis Domingo Argüello, un ex preso detenido por tráfico de estupefacientes,  declaró ante el juzgado federal de Vidal Lazcano que le había sido encargado el asesinato del por entonces fiscal de Carlos Paz.            (Ver: Denuncian otra vinculación de policías y funcionarios con narcos)

El pago era un kilo de cocaína y 6 mil dólares en efectivo por un trabajo que Argüello aceptó en un primer momento pero luego desistió de concretar.

A Lazcano le contó que prefirió no hacerlo por miedo a “quedar pegado” y que quienes les encargaron el asesinato eran el sargento Juan Domine,  Oscar González, hoy Ministro de Gobierno de la Provincia y Nelson González, ex jefe de Drogas Peligrosas de Córdoba

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