El negocio de que Carlos Paz no se expanda

Las estadísticas demográficas, urbanísticas, económicas, sociales y turísticas posicionan a Carlos Paz como la ciudad que lideró el progreso del Departamento en los últimos 20 años. Su crecimiento permitió a las comunas cercanas transformarse en municipios. También que las rutas se poblaran de emprendimientos comerciales y que Córdoba empezara a pensar en Punilla como un destino de descanso más allá del epicentro carlospacense.

En 2006 Carlos Paz ocupó el primer lugar en el ranking de municipios con más metros cuadrados construidos por habitante (173.273) y en 2010 se posicionó como la cuarta ciudad más grande de la provincia superando a San Francisco, aun con el hándicap de los dudosos 63 mil habitantes que arrojó el Censo Nacional.

En 2011, por primera vez contó un millón de turistas en una temporada de verano y sus 300 hoteles sólo son superados en cantidad por el corredor de la Costa Atlántica entre los destinos de verano.

Pero el crecimiento de una ciudad que empezó a quedarse sin espacios encontró su lado más polémico a partir de la aparición de los edificios en altura. Las torres surgieron como alternativa de inversión para los pools de siembra que necesitaban transformar en ladrillos sus réditos en dólares.

A partir de la irrupción de este tipo de urbanizaciones, a principios de la década pasada Carlos Paz decidió desempolvar el viejo proyecto de ampliación de su ejido. Era un anhelo postergado al que siempre le costó encontrar eco en las comunas vecinas, un aspecto clave para llevar un proyecto consensuado a la Legislatura.

 

La ampliación. Después de años de negociaciones, Carlos Paz presentó ante la Unicameral un proyecto para llevar su ejido actual de 2.703 hectáreas a 8.208 hectáreas, ocupando zonas grises que hoy pertenecen al Gobierno de la Provincia.

La intención es sumar la porción de terreno al sudoeste de la ciudad, que pertenece a la ex Estancia Garayzabal (hoy a nombre de los sucesores Carmen, José Antonio y María Angélica Garayzabal) y las tierras del Tercer Cuerpo de Ejército donde se ubica el predio del basural municipal.

Para el nuevo trazado Carlos Paz había cerrado acuerdos con Malagueño, La Calera, San Antonio de Arredondo, Mayu Sumaj, Cabalango y Estancia Vieja.

El proyecto contó con el apoyo inicial del Ejecutivo provincial de la ex gestión de Juan Schiaretti pero terminó trabándose en una de las comisiones internas de la Legislatura apenas La Calera y Malagueño cambiaron el color político de sus mandatos.

La actual directora de Planeamiento, Liliana Bina, recuerda que un ex funcionario de La Calera, con la que Carlos Paz ya había acordado la incorporación de las tierras próximas al Dique San Roque, objetó una serie de puntos que sus antecesores ya habían avalado y logró que todo vuelva a foja cero.

Sin acuerdo, la ampliación retrocedió varios casilleros y hoy necesita de un nuevo guiño del Ministerio de Gobierno, algo difícil de imaginar teniendo en cuenta que la relación con Carlos Paz atraviesa el peor momento en años.

carlos paz ejidos

Countries no. El artículo 76 de la Carta Orgánica Municipal sancionado en el año 2007 prohíbe en Carlos Paz la aprobación de countries. La decisión se tomó en pleno apogeo de las urbanizaciones cerradas, que comenzó en Malagueño y La Calera y se extendió más tarde al Valle de Punilla.

Mientras Carlos Paz le cerraba las puertas a este tipo de emprendimientos, Le Quartier de la Montagne (hoy View Lake) torcía el brazo de los concejales y lograba, después de 10 años de litigio judicial, extenderse sobre los faldeos de las sierras chicas. Era el primer country en una ciudad que decidió ir a contramano del gran negocio inmobiliario de la zona.

“Sabemos que si nos ampliamos, arruinamos la política inmobiliaria de la región”, dijo hace poco el intendente de Carlos Paz, Esteban Avilés, que pidió a la Legislatura que reflote el tratamiento del proyecto.

La extensión del ejido carlospacense supondría la incorporación de extensos sectores de terrenos que ya no podrían ser utilizados para el desarrollo de barrios privados y complejos cerrados.

La demora en la ampliación de los límites de Carlos Paz permitió que se transformaran en countries terrenos que esta ciudad pretendía incorporar a su zona servida. Parte de las 347 hectáreas de la Comarca Serrana TierrAlta eran tierras que Carlos Paz anhelaba a principios de la década pasada y que hoy se venden a 30 mil dólares por lote. También las 70 hectáreas del Gran Dorado, un oneroso emprendimiento de la empresa GAMA en el corredor con San Antonio de Arredondo, que ofrece parcelas a 70 mil dólares más IVA, más allá de que se encuentra frenado por la Justicia por avanzar sin los permisos correspondientes.

El desarrollo inmobiliario también se expandió hasta los límites entre Carlos Paz y Estancia Vieja, un sector de zona gris altamente codiciado que se fue habilitando a complejos habitaciones con el aval de la Comunidad Regional Punilla, encabezada por Jorge Caserio, hermano del dirigente delasotista y presidente del Partido Justicialista de Córdoba, Carlos Caserio.

 

Pugna. Para el empresario Victor Alaníz, al frente de la revista Coterránea, un producto pensado para sectores de alto poder adquisitivo, con el correr de los años, en los barrios cerrados a un costado de la Autopista Carlos Paz - Córdoba terminarán viviendo unas 20 mil personas.

“Somos una localidad que necesita generar fuentes de trabajo a partir del cierre de una parte de la cementera”, sostiene Pedro Ciárez, intendente de Malagueño, para justificar el aval que ese municipio otorgó a todo emprendimiento urbanístico cerrado que se planteó en la zona.

La última gran novedad es el faraónico proyecto Acquavista, un country que incluye 12 torres con 350 departamentos y una laguna artificial de 2,7 hectáreas y dos metros y medio de profundidad.

“El agua la van a sacar del lago San Roque de Carlos Paz a través del acueducto que están haciendo, no tienen otra alternativa”, plantea el ambientalista Juan Carlos Paesani, que el miércoles fue detenido por filmar el paso ilegal de grúas hasta la polémica planta de energía de Epec en San Antonio de Arredondo, otro emprendimiento asociado al negocio inmobiliario que generan los barrios cerrados. 

Esta sub estación se construyó sobre terrenos donados a la Provincia por el empresario Jorge Petrone, propietario de GAMA SA, la desarrollista que lleva adelante los countries El Dorado y Gran Dorado.

 

Capítulo TierrAlta. En pleno apogeo de los barrios cerrados en la región, Carlos Paz puso un manto de dudas sobre la continuidad dentro de su ejido del acueducto a Tierralta, al ordenar la paralización de todas las obras. El ducto es clave para proveer de agua potable a la más grande de las urbanizaciones privadas a la vera de la autopista Justiniano Posse, mientras los ambientalistas sostienen que, a la larga, también está pensado para beneficiar al resto de los countries del sector.

Sin el acueducto, la provisión de agua potable está sujeta a perforaciones en el lugar, una alternativa que no convence a los desarrollistas por el deterioro que el agua subterránea altamente mineralizada produce en las cañerías y griferías.

En las próximas semanas, la Municipalidad de Carlos Paz se reunirá con funcionarios de la provincia y representantes de la firma Euromayor, que comercializa el country pegado a Carlos Paz. Si no hay acuerdo, el abastecimiento de agua para los desarrollos inmobiliarios de Malagueño se vuelve una incógnita.

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