Rapidísimo, Santiago Gutiérrez se devoró el San Roque

29 minutos y 43 segundos tardó en demostrar Santiago Gutiérrez que una silla de ruedas no es obstáculo si el alma de un deportista se mantiene intacta. Ese fue el tiempo que demoró en cruzar, de costa a costa, el lago San Roque.  Fueron 1.700 metros en medio de un viento indomable y un oleaje que complicaría a cualquier mortal que intentara hacer lo mismo.

“Era un lavarropas. Pero ya está. Lo superé”, fueron las primeras palabras que salieron de su boca, en medio de una muchedumbre que se amontonó en la costa del lago San Roque para esperarlo, al final de la proeza.

La gesta la realizó con Karina y Carla Ferreyra dos ex compañeras del cuerpo de guardavias. Fue Carla quien lo desafió a abandonar la tranquilidad de la pileta cubierta del Club Carlos Paz, para retar las aguas del lago San Roque y demostrar que el convencimiento, en ese caso, iba más allá de las palabras.

“Cuando íbamos por la mitad, le dije que aflojemos el ritmo, así no se cansaba al final, pero no paró un segundo y lo hizo a una velocidad increíble”, me dice Carla, visiblemente emocionada por una gesta sin antecedentes por estos lugares.

 

Así empezó. La historia de Santiago trascendió hace muy poco, cuando Crónicas del Día anticipó que a pesar de haber quedado parapléjico después de un accidente de auto que le cortó la médula, estaba dispuesto a cruzar el lago, sólo para desafiarse a sí mismo. Para lograrlo, se colocó flotadores que compensen la inactividad de sus piernas y nadó sólo con los brazos. Paró cuando escuchó los gritos y aplausos, en la otra orilla del lago.

El reto se llevó a cabo este martes, con punto de partida en la bahía Los Mimbres y destino final en la nueva costanera, a la altura del monumento al General Bustos.

El recorrido, lo hizo acompañado del personal del CEP y custodiado por personal médico, que siguió la hazaña desde la costa del embalse.

¿Y ahora? “Dejame saludar al Fer”, le dice a uno de los amigos que le busca lugar entre la multitud. El “Fer” es nada menos que Fernando Barrera, otro hombre de Carlos Paz que el año pasado coqueteó con la muerte y que aún permanece en silla de ruedas después de un terrible accidente en paracaídas. Está ahí porque Santiago lo llamó y le pidió que lo acompañara en este momento tan especial.

Los medios lo abordan y rápidamente lanza el próximo desafío.  “Voy a competir en un triatlón. Federico Olvida -dice mirando a la cámara- esperame que estoy listo para competir”.

Mientras los familiares y amigos se pelean para abrazarlo, en la cabeza de Santiago, ya empieza a maquinar la próxima meta.

  

Compartir

Últimas Noticias