El lago y uno de sus niveles más bajos antes del comienzo de la temporada

El lago San Roque, una de las dos postales que Carlos Paz ofrece al turista junto a las sierras, atraviesa hoy uno de los momentos más preocupantes de los últimos años. Y no sólo por el grado de contaminación que exhibe, especialmente en invierno, sino por el escaso caudal que muestra a poco del inicio de una nueva temporada de verano.

De acuerdo a los registros que lleva adelante el Ministerio de Agua de la Provincia, el embalse hoy tiene una altura de 30,78 metros y se encuentra 4,52 metros por debajo del nivel de vertedero.

Comparado con los últimos siete años es claramente el nivel más bajo y la falta de lluvias empieza a ser preocupante. En 2016, el lago tenía para esta fecha una altura de 32,51 metros y de 34, 03 metros en 2015.  En 2014 la temporada lo encontró con 34,65 metros, con 33,14 metros en 2013 y con 34,73 metros en 2012. En 2011 también superó los registros actuales con 32,64 metros.

El nivel de 2017 sólo supera a los registros de 2010. En aquel año Carlos Paz y la región atravesaron una crisis hídrica que puso en jaque la temporada estival y el lago llegó al verano con 30,23 metros de altura, apenas 55 centímetros menos que ahora.

De acuerdo al parte meteorológico, de aquí hasta fin de año las probabilidades de lluvias son moderadas, con posibilidad de chaparrones aislados y temperaturas máximas que podrían trepar hasta los 37 grados. Esta ola de calor representa otra preocupación para el embalse y los ríos serranos, ya que el consumo domiciliario de agua potable se dispara hasta tres veces por encima de lo normal.

Hasta el momento, el servicio se encuentra en alerta naranja aunque habrá que esperar la próxima semana para saber en qué condiciones comienza Carlos Paz una nueva temporada estival.

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