El Durazno, un poblado que resiste el paso del tiempo

Como en aquellas historias que los abuelos contaban de dormir. Así es El Durazno, una pequeña localidad que asoma después de bordear las cristalinas aguas de los ríos serranos y recorrer los senderos más encantadores de las montañas cordobesas.

El Durazno parece resistir el paso del tiempo y se presenta en el corazón del Valle de Calamuchita como un pequeño poblado que no desentona con la naturaleza que lo rodea. A sólo 7 kilómetros de Yacanto, lleva el nombre del río que atraviesa la región.

En sus aguas transparentes, las truchas son un imán para los amantes de la pesca deportiva. Pero si la idea es caminar y disfrutar del paisaje serrano, el camino puede ser recorrido por senderos prolijamente trazados, puentes colgantes, vados y un abanico de colores que decora un paisaje tan bello como único en la provincia.

Los colores son una de sus características más asombrosas: verdes de una frondosa arboleda; brillantes ocres de rocas, senderos y marcas de otoño; rosados, rojizos y blancos que el hombre regaló a través de sus construcciones y viviendas; azules de un cielo que parece propio del lugar.

Cómo llegar. Dos kilómetros antes de llegar a Santa Rosa de Calamuchita hay que tomar el llamado acceso Norte (Av. Fza. Aérea) llegando a la costanetra del río Santa Rosa y doblar a la derecha, haciendo unos 200 metros para cruzar el Puente de Hierro sobre el río.

En este punto inicia el camino que lleva a Yacanto de Calamuchita. Es un tramo de unos 35 km. Dos kilómetros antes de llegar a Yacanto, antes de una gran curva, se abre a la izquierda el camino que permite arribar a El Durazno, el cual está debidamente señalizado. Este camino es de tierra y hay que recorrer unos 8 km. para llegar a la comuna.

 

Fotos: Patagonia 4x4

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